Fotografía y Memoria(s) a través de liceales uruguayos Terreno(s) Poroso(s): la experiencia en mvd




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Fotografía y Memoria(s) a través de liceales uruguayos


Terreno(s) Poroso(s): la experiencia en MVD

El proyecto Fotografiando Memoria(s) llegó al Consejo de Educación (CES) Secundaria a través de una invitación del Centro Municipal de Fotografía (CMDF) al proyecto InfoArt. El proceso que seguimos fue el estudiar la propuesta y delinear las formas de trabajo y aplicación específica para nuestro medio.

La estrategia era una actividad conjunta entre educación no-formal y formal, la primera estaba dada por la propuesta del taller “Fotografiando Memoria(s) y la segunda la aportaría Secundaria con sus estudiantes a través de InfoArt y de la Coordinación de Bachilleratos Artísticos. Se realizó una convocatoria para estudiantes a través de los liceos de Montevideo y sus docentes respectivos, generándose un grupo de jóvenes muy heterogéneo que completó el cupo establecido por el taller.

Una de las formas que encontró Secundaria para contribuir con dicho taller fue establecer nexos con los docentes de los estudiantes que asistirían al mismo, propiciando desde el aula un acompañamiento a la propuesta. También hubo docentes que participaron del taller acompañando directamente a sus estudiantes. Por otra parte los docentes que no pudieron asistir tenían presente lo que se estaba realizando ya que las coordinaciones respectivas de Secundaria los mantenían permanentemente informados del proceso.

Debido a éstos nexos comunicacionales creados desde la génesis, podemos destacar un emergente muy fuerte que se suscitó antes de empezar el taller.

Una docente del liceo Miranda nos informó que cuando planteó la invitación a sus estudiantes, ellos se conmovieron y mostraron interés en asistir ya que encontraron un vínculo directo entre la temática del taller y su necesidad de expresar la pérdida de un compañero de clase. Es el caso conocido públicamente como “los Rodrigos” que conmovió a nuestra sociedad unas semanas antes de empezar las actividades de Fotografiando Memoria(s).

Al comenzar el taller los docentes tenían junto a éstos emergentes, otras características del grupo de jóvenes como por ejemplo, la variedad de formaciones curriculares entre estudiantes de cuarto año y sexto año de bachillerato de arte y expresión. Además la diversidad de procedencias de dichos jóvenes desde distintos barrios de Montevideo, conformaban un grupo fermental para desarrollar las reflexiones sobre imagen y memoria promovidas por el proyecto.

Como observadora del proceso del taller lo que me resultó más interesante, además de la presentación y consignas muy ajustadas para los objetivos planteados, fue cómo se empezó a desarrollar la construcción de los ensayos fotográficos a partir de las motivaciones de los jóvenes. Para ello hubo dos aspectos fundamentales bien diferenciados: se planteó un nivel práctico-técnico y otro de reflexión permanente.

Un ejercicio propuesto inicialmente en el taller consistió en pensar la cámara digital que cada uno tenía como si fuera una analógica1. Cada uno tenía “un rollo de 36 fotos” las cuales no se podían borrar. Esto generó una práctica en la cual había que pensar previamente la foto que se iba a sacar desde aspectos técnicos hasta su semántica. Después la puesta en común del material fotográfico sacado por los jóvenes, permitía que espontáneamente se comentaran las fotos propias y ajenas.

En el nivel reflexivo estaban las preguntas que desarrollaron los docentes del taller a cada joven. Éstas propiciaron, en una primera instancia definir el tema del ensayo. Posteriormente se desarrollaron criterios de selección con aquellas imágenes que conformarían sus ensayos.

Los docentes encargados del taller mediaron en el diálogo con los estudiantes aportando miradas expertas y precisas desde un punto de vista crítico tanto en lo técnico como en los posibles significados de las imágenes.

Considero que luego de perfilados los temas la consigna clave que se brindó a los estudiantes fue el armar el ensayo en función de un relato que se quería contar a través de imágenes.

En este punto hay dos claves dadas a los jóvenes. La primera fue pensar la construcción del ensayo como un editor o montajista teniendo en cuenta el orden de las imágenes y sus posibles significados. Para esto los estudiantes tuvieron que considerar la presencia del espectador y no tanto su posición como autor. Los jóvenes se debieron ubicar en el lugar del otro y de alguna manera “ser otro”, porque ahora el acento estaba en el exponer.

La segunda clave en esta etapa fue el rol que se le dio en el relato a los epígrafes, desmitificando el conocido dicho “una imagen vale más que mil palabras”, porque los estudiantes empezaron a ver que la importancia estaba en la integración del lenguaje fotográfico y el escrito.

Los epígrafes, junto con las fotografías, fomentaron un ordenamiento de las ideas, las intenciones y las imágenes. De esta manera se fueron construyendo los ensayos en cada individualidad y en los colectivos de autor-es. Esta última palabra fue aflorando con más fuerza, a medida que avanzaban las clases del taller, en cuanto a la percepción que los estudiantes empezaron a tener sobre sí mismos en función de la creación que estaban elaborando. Esta sinergia sobre la autoría y la creación generó en cada uno de ellos el sello personal de involucramiento y dedicación que le brindaron a sus ensayos.

A su vez, desde el aula liceal, los docentes de Secundaria fueron percibiendo cambios positivos en algunos estudiantes participantes del taller que en clase tenían dificultades para comunicarse. El motivo de hablar sobre “el taller” en el liceo les fue permitiendo una mejor integración con los demás. Por eso, cuando una de las jóvenes dijo en el encuentro final -en el cierre previo a vacaciones de julio- que “había aprendido a comunicarse con imágenes y a transmitir cosas”, esto reflejaba su propio proceso hacia dentro del taller y hacia fuera de este.

El contacto de los jóvenes liceales con otras instituciones como son el Centro Cultural de España (CCE) y el CMDF, les brindaron un acercamiento a terrenos de aprendizaje diferentes en relación a contextos culturales, así como también a sus propias búsquedas laborales de futuro. Esto lo expresa claramente otra estudiante cuando dice: “Con el taller me di cuenta que esto es lo que quiero seguir… voy a anotarme en bachillerato artístico. Yo antes decía que lo de artístico no servía, pero esto me cambió…”

Con respecto al trabajo colectivo no fue casualidad que varios ensayos se hicieran en equipos de compañeros de la misma clase o liceo. Incluso hubo un grupo que se formó con integrantes de liceos diferentes. La causa estuvo en el espacio de comunicación generado en la propuesta de cooperación y en las estrategias brindadas para trabajar con los demás. Fue un verdadero desafío del taller construir las memorias individuales y colectivas en fotografías.

Analizando algunos trabajos terminados, se evidencia que el presente y el pasado se entremezclan. Tal es el caso del ensayo sobre el Café “Los Beatles”. Una de sus autoras dice al respecto: “(Queríamos) ver qué era para nosotros la memoria del lugar…Con otra compañera empezamos a ver dónde encontrábamos el punto de la memoria...”

En otros ensayos el presente está más a flor de piel como son los dos trabajos en homenaje a “los Rodrigos”. Una de las estudiantes dice lo siguiente sobre su proceso de construcción del ensayo: “Fue algo que no solamente nos llegó sino que fue algo reciente… No siempre se te muere un amigo y menos de esa manera, fue algo totalmente injusto. Estuvo bárbaro hacer esto porque fue por una buena causa, al principio hería mucho la sensibilidad, pero después me gustó hacerlo.”

La memoria reciente se hizo presente de diferentes maneras en el ensayo “Una nueva generación”. A través del lente, dos liceales mostraron las interacciones de escolares al llegar las OLPC del Plan Ceibal a una escuela.

Para dos estudiantes de cuarto año el descubrimiento de su memoria pasó a través de la vivencia sobre determinados espacios públicos de la ciudad en su arquitectura o estatuaria.


(a) Un estudiante de sexto año construyó la memoria en círculos encastrados entre la memoria personal, familiar y colectiva, en su ensayo “Crónicas de una desaparición no tan anunciada”.

(b) Finalizado ya el proceso del taller, hubo otra instancia muy cuidada por el CMDF involucrando a los estudiantes en las consideraciones y criterios técnicos para la impresión de las fotografías. Allí los estudiantes pudieron ver las diferencias entre los aspectos de autoría y los requerimientos para la impresión en papel y el montaje expositivo.


El CMDF invitó a la exposición a participar en el Encuentro Internacional de Fotografía Fotograma 09, con el objetivo del armado de la muestra se hizo una serie de actividades y planificaciones conjuntas entre los estudiantes, Secundaria y el CMDF.

El día de la inauguración significó otra instancia de formación para los jóvenes ya que se hizo presente un público diverso. Uno de los coordinadores del Proyecto Fotografiando Memoria(s) estuvo presente entregando placas recordatorias a los liceales. También asistieron integrantes del CMDF y el CCE, autoridades del CES. Viajaron al vernisagge un grupo de estudiantes y docentes del Liceo No.1 de Carmelo integrantes de un taller de fotografía de esa localidad.

Acompañaron familiares, amigos, compañeros de los expositores y algunos fotógrafos de destacada trayectoria que hablaron directamente con los jóvenes creadores.

El reconocido fotógrafo Carlos Porro comentó: “Uno piensa que con los años no hay más nada para sorprenderse. Pero la forma en cómo están tratados algunos dípticos, cómo están encarados los temas plásticamente…El trabajo de los chicos realmente me ha sorprendido, mucho más que algunas de las muestras que he visto en los últimos tiempos, por lo espontáneo, por la claridad del lenguaje y sobre todo porque conmueven.”



Las repercusiones posteriores han sido varias y todas más que estimulantes. Aquellas que tuvieron mayor impacto en los estudiantes fueron la cobertura en directo desde la exposición por la periodista Rosario Castellanos para Radio El Espectador. Más hacia fin de año se les invitó a una nueva edición expositiva en el Ministerio Educación y Cultura para un lanzamiento de la OEI2 sobre educación artística. Por último el CMDF obsequió catálogos de Fotograma 09 a cada uno de los liceales con por haber participado como autores.

En estos terrenos porosos se desarrolló la experiencia en Montevideo de Fotografiando Memoria(s), donde confluyeron diferentes instituciones que tenían como objetivo permitir crecer a nuestros a jóvenes.



Prof. Delma Rodríguez i

Referencias
http://www.fotografiandomemorias.com/?page_id=26
http://proyectofotografiandomemorias.blogspot.com/

1Es de destacar que el acceso a las cámaras prestadas a los estudiantes fue lo que incentivó la práctica de sacar fotos.

2Organización de Estados Iberoamericanos.

i Prof. Lic. Delma Rodríguez, coordinadora del Proyecto InfoArt del Consejo de Educación Secundaria. Docente de Teoría del Arte y Teoría de la Imagen en la especialidad de Comunicación Visual del Instituto de Profesores “Artigas”. Correo electrónico: delma.rodriguez@gmail.com


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