Capítulo 1 comercio exterior conceptualización del Comercio Exterior




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CAPÍTULO 1



COMERCIO EXTERIOR

Conceptualización del Comercio Exterior

Cualquiera que sea la estructura de un gobierno, su orientación política, sus relaciones internacionales y sea cual fuere la dimensión de un país o su grado de desarrollo industrial, existe siempre una preocupación: su Comercio Exterior.

¿Por qué esta preocupación unánime?

Hasta no hace mucho tiempo, el Comercio Exterior era patrimonio exclusivo de algunos países altamente industrializados, que tenían una situación geográfica privilegiada y mantenían relaciones diplomáticas muy extensas.

En la actualidad asistimos a una verdadera conmoción, una revolución total de los principios de una especialidad; el Comercio Exterior ya no es un campo limitado, sino que ha pasado a ser un problema de dirección empresarial, una técnica esencial de gestión o dicho de una manera generalizada: un imperativo nacional.

Esta aseveración se apoya en tres fundamentales razones:



  1. Es un problema empresarial por exigencias de actualidad, ya que esta actividad ocupa cada vez mas un lugar más importante en la vida moderna y las empresas así como los países, tienden a agruparse no sólo en razón de ideología, sino fundamentalmente para obtener el máximo rendimiento de sus modernos medios de producción.

  2. Por exigencias de mercado. Esta actividad resulta tan necesaria para la prosperidad del Estado, como para la prosperidad de las empresas y en este sentido, permite al primero controlar los remanentes ociosos de producción, que son derivados a sectores que la apetecen.

  3. Por exigencias de información. La tecnología de un país que proyecta hacia el exterior, se estanca y llega a convertirse en una rémora obsoleta e impráctica que nada hace en beneficio del adelanto cultural y técnico de los pueblos que así proceden. El Comercio Exterior abre en éste y otro sentido un extenso campo de conocimientos y avances tecnológicos.

Con la introducción que antecede estamos en condición de decir que:
COMERCIO EXTERIOR: Es el acto de comercio celebrado entre residentes de un país (Exportador) con los de otro Estado extranjero (Importador), revestido de los recaudos y solemnidades administrativas, bancarias y fiscales, que ambas legislaciones exigen respecto de la materia.

En el caso particular de nuestro país, al Acto de Comercio así expresado le caben las prescripciones del Art. 8 de nuestro C. de C. Y que en esta actividad, tales disposiciones son controladas minuciosa y efectivamente por el Estado, en distintas dependencias y reparticiones técnicas, que cumplimentan estrictamente su observancia.


COMERCIO INTERNACIONAL: Esta expresión designa un conjunto de movimientos comerciales y financieros, que desarrollan los Estados y particulares o los Estados entre sí, a nivel mundial.

Diferencia entre Comercio Exterior y Comercio Internacional Con cierta frecuencia se puede comprobar la confusión existente entre ambos términos. A pesar de que los mismos suelen ser utilizados indistintamente, es necesario que recalquemos aquí y ahora, la diferencia que los caracteriza:

Cuando una persona se expresa en términos nacionales, debe hablarse de Comercio Exterior. Al hablar del Comercio Exterior Argentino, por ejemplo, significa que se piensa en la situación de nuestro país con relación a otros u otros países extranjeros.

Hablar de Comercio Exterior es como referirnos a un sector de la actividad económica de un país que, efectivamente plantea problemas originales y exige disposiciones especiales.

Esta comodidad de lenguaje no es más que una expresión subjetiva, que únicamente tiene sentido en la colectividad donde se produce; que además puede dar lugar al error de conferir a los cambios a los que se aplica, un carácter complementario, accesorio y periférico.

La noción de Comercio Exterior, dice Gerard Le Pan de Ligny en su Manual del Comercio Exterior “...No puede ser un término que se emplea aisladamente, sino que debe ir unido al nombre del país al que se aplica”.


De donde sería ambiguo e impropio encubrir con el vocablo “Internacional” lo que en realidad corresponde a una parte nacional – la parte Argentina- de los cambios universales.

De esta manera, al hablar de Comercio Internacional estamos frente a un ensanche del horizonte geográfico y comercial.

De lo dicho anteriormente podemos ejemplificar diciendo que el Comercio Internacional en el continente y el Comercio Exterior el contenido.

La expresión “Internacional” abre inmediatamente el ángulo de visión de tal forma, que dejamos de representar a nuestro país como el Mercado Central y el objetivo pasa a ser “...el mundo es un conjunto”.


Siempre siguiendo al tratadista Le Pan de Ligny decimos que:

“...Para mejor comprender esta noción de Comercio Internacional y diferenciarla de Comercio Exterior, conviene corregir la visión habitual...” y plantea un ejemplo hermoso y además gráfico cuando expresa “...como a niño que después de haber estudiado por mucho tiempo en forma detallada y a gran escala su país, advierte al encontrarlo pequeño en el mapamundi, sus verdaderas proporciones...”.

Esta fundamental distinción que hace el autor citado que es menester tener siempre en cuenta, acusa el carácter universal del Comercio Internacional, por oposición al carácter nacional y regional, el Comercio Exterior de un país, es el conjunto de actos de tal índole, realizados por sus residentes nacionales, sujetos a prescripciones legales y actuando como sujetos del Derecho Internacional Privado, mientras que esos mismos actos cuando son realizados por los Estados, actuando como sujetos del Derecho Internacional Público, configuran del Comercio Internacional.


La Teoría del Comercio Exterior


Cuando analizamos la economía internacional, lo podemos hacer: a) desde el punto de vista comercial, es decir, a través del intercambio de mercaderías y servicios que desde remotos tiempos hasta los pueblos primitivos realizaban para satisfacer sus necesidades, ya que estos pueblos se fueron especializando en la elaboración de distintos productos, intercambiando sus excedentes, surgiendo así el comercio internacional, y b) como ciencia, estudiamos las relaciones internacionales desde los aspectos, Políticos, Culturales y Económicos.

La relación y dependencia que los mismos mantienen entre sí, los hace interdependientes y en forma tal que es imposible pensar en realizar operaciones de comercio internacional, si no se conjugan entre ellos.


Esta teoría considera que el Comercio Exterior es la disciplina científica, que estudia las relaciones económicas y comerciales que mantienen los ciudadanos de un país con los otros países, y a los que genéricamente se los denomina extranjeros.

Hoy que los Estados y Naciones han adquirido personalidad propia y desarrollan o pueden desarrollar actividades distintas de las de los ciudadanos que los conforman, el Comercio Exterior comprende no solamente este tipo de relaciones entre los particulares, sino también entre éstos y el Estado.


Esta teoría se fundamenta en cuatro principios: a saber:

  1. Averiguar el motivo por el cual se produce la especialización y el intercambio de mercaderías y servicios.

  2. Explicar qué fuerzas determinan el movimiento de las mercaderías y que mercancías son objeto del Comercio Exterior.

  3. Indagar en que cantidad, o en que proporción o a que precios se produce el intercambio.

  4. Establecer que efectos sobre la economía mundial y las economías nacionales producen dichos intercambios.

Además debemos considerar que como cada país tiene su propia política económica, la teoría pura del comercio exterior trata de establecer mediante qué mecanismos se logra una relación internacional equilibrada.

De las relaciones económicas internacionales, las relaciones monetarias internacionales y sus instrumentos, se ocupa le Teoría Monetaria o Teoría de la Balanza de Pagos.

La Política Comercial es aquella que analiza y procura explicar las esclusas, barreras, frenos o restricciones que las economías de los Estados aplican al intercambio internacional y los efectos que esto produce tanto a nivel regional como mundial.

Esta teoría se procura analizar y explicar la organización de las relaciones económicas internacionales, la forma de alcanzarla a través de la cooperación internacional, la integración económica y el establecimiento de instituciones económicas mundiales, el desarrollo económico y las relaciones económicas internacionales.

Estudia las consecuencias que producen el comercio internacional sobre el progreso y la expansión de cada país

Se puede considerar a la Teoría Pura de comercio internacional y a la Política Comercial, como aspectos macroeconómicos de la economía internacional, mientras que la Teoría Monetaria o de la Balanza de Pagos constituye el aspecto macroeconómico.

Hasta mediados del siglo XV, y por varios motivos, como por ejemplo la escasa seguridad, las inciertas comunicaciones, los precarios medios de transporte, la economía feudal, prácticamente se transformó en una economía conjuntiva, lo que producía un muy escaso o nulo comercio entre los feudos y lo circunscribía a cada estado, feudo o ciudad.

Con la mejora de las comunicaciones y fundamentalmente el transporte, estas economías fueron evolucionando hacia el “mercantilismo”.

Este tipo de economía mercantilista se mantuvo hasta finales del siglo XVIII, y en la misma, lo que filosóficamente se establecía es que lo fundamental era establecer un estado “económicamente rico y políticamente poderoso”.

Aplicar este principio, llevaba a los estados a obtener y mantener la mayor cantidad de metales preciosos (utilizados como medio de pago). Esto implicaba vender sus productos (fomentando las exportaciones), para de esta manera hacerse de oro y restringir al máximo las compras, aplicando barreras proteccionistas (desalentar las importaciones), para evitar la salida de oro hacia el exterior.

Los mercantilistas tuvieron una concepción globalizadora de la economía de un país, aunque se ocuparon fundamentalmente del comercio, del dinero y del movimiento de capital comercial.

La identificación de la riqueza con el dinero constituyó la base del desenvolvimiento de la doctrina mercantilista. La fuente de la riqueza, según esta escuela, radicaba en el comercio exterior mediante el cual se podían transformar los bienes en dinero. El comercio interior es útil –decían los mercantilistas- pero no hace que aumente en el país la cantidad de dinero, dado que el capital comercial no se incrementa y por lo tanto la nación no percibe beneficios.

Únicamente el intercambio con el resto del mundo enriquece al Estado bajo la consigna de hierro de exportar más e importar menos o no importar; o sea, obtener del sector externo más ingresos que gastos.

Pese a lo equivocado, en parte, de esta idea, ya que el criterio fundamental del Comercio Exterior es: “exportar, para poder importar aquello que no se produce, o se produce más caro”, los mercantilistas contribuyeron con importantes aportes al desarrollo del pensamiento económico de los clásicos entre los que se pueden destacar: a) la Teoría cuantitativa del dinero: la cantidad de dinero influye en forma directamente proporcional sobre los precios. b) la Teoría de la Balanza Comercial: los saldos de la balanza comercial (exportaciones menos importaciones) significaban un ingreso o egreso de metales preciosos según su signo. c) la Fijación del Tipo de Cambio entre las monedas de dos países, cuya paridad surge por la relación de contenido de oro entre ambas. d) los propietarios de capital, tienen derecho a percibir intereses, ya que el dinero estimula la producción. e) la desigual distribución de los factores productivos a nivel internacional es la fuente generadora del comercio mundial.

Fue a mediados del siglo XVIII, que el economista David Hume supuso que si a un país ingresa mayor cantidad de oro que lo que requiere para hacer frente al pago de sus importaciones, sus precios internos aumentarán en comparación con los del exterior (por aplicación de la teoría cuántica del dinero). Por lo tanto como sus precios internos son cada vez más altos el país exportará menos e importará más (puesto que los precios de los bienes extranjeros son más baratos).

Entonces esto significa, que las variaciones de los precios explican el por qué del movimiento metálico, nivelación de precios internos y externos, y como una balanza comercial en desequilibrio restablecería el equilibrio al producir efectos sobre dicho movimiento y los precios.

Los impulsores el libre comercio y el librecambio (los clásicos), mostraron lo negativo de las restricciones mercantilistas al intercambio internacional.

Los clásicos A.Smith, D. Ricardo, J.S.Mill, son sus principales exponentes y de sus ideas surge la primera teoría del comercio internacional, que explica los motivos, efectos y beneficios que produce el intercambio de productos.

De la teoría de estos economistas clásicos, se desprendieron los neoclásicos como

Marshall, Haberler, Heckscher y Ohlin, cuyas teorías predominaron hasta Keynes, y que se caracteriza por establecer una visión marginal en lo referente a la producción y distribución, negando que el trabajo fuese el único generador del valor económico de los bienes incorporando a los otros factores de la producción (capital y tierra) y determina con Haberles los costos de oportunidad y una teoría del precio.

Simplemente y como una visión global de cómo la economía internacional, marca en cierta manera al comercio internacional, mencionaremos las teorías de los clásicos y los neoclásicos.

Teoría de Adam Smith
Con Adam Smith (1723-1790), nacido en Escocia (Gran Bretaña), la ciencia económica comienza a transitar un nivel disciplinario superior.

Como uno de los principales protectores del librecambio, defendió y demostró que el comercio internacional, posibilita a los países intervinientes aumentar su riqueza en términos de ingresos real, basándose en el principio de la división del trabajo.

Adam Smith concretó su propósito en 1776, cuando fue publicada su obra cumbre: “Investigación sobre la naturaleza y causas de las riquezas de las naciones”.

La obra está compuesta por cinco partes: el libro I se denomina “De las causas del progreso en las facultades productivas del trabajo y del modo cómo un producto se distribuye naturalmente entre las diferentes clases del pueblo”. En el se encuentran desarrolladas las teorías sobre la división del trabajo y la del valor-trabajo. En la primera de ellas, establece una relación directa entre división del trabajo y creación de la riqueza social y descubre los límites de aquella respecto del tamaño del mercado. Opinaba que para lograrse el intercambio internacional, era imprescindible que un país (en este caso el exportador), tuviera una ventaja absoluta en relación al resto de los países, es decir que a igual dad de capital y trabajo, ese país debía lograr una mayor producción que cualquier otro. Es prácticamente imposible que un país tenga un predominio absoluto sobre otro en la producción de algún bien.

El libro II, titulado “Sobre la naturaleza, acumulación y empleo de capital”, está dedicado a la investigación de esta categoría económica. Establece la desagregación entre capital fijo y capital circulante, estudiando los elementos que lo componen.

El libro III llamado “De los diferentes progresos de la opulencia en distintas naciones”, constituye un compendio de Historia Económica.

En el libro IV “De los sistemas de Economía Política”, entabla la discusión ideológica contra el mercantilismo, refutando científicamente sus argumentos.

Finalmente, el libro V “De los ingresos del soberano o de la república” constituye un verdadero tratado de Finanzas Públicas.



Teoría de David Ricardo
David Ricardo (1772-1823) de nacionalidad inglesa; le tocó vivir durante las fases de gran desarrollo de la revolución industrial. Continuó, amplió y desarrolló en gran medida el bagaje doctrinario de Adam Smith y aportó también sus propias teorías, que enriquecieron notablemente a la ciencia económica.

Publicó varios libros, siendo su obra cumbre “Principios de Economía Política y Tributación” que se editó en 1817. Dentro de su vasta labor de economista científico se destacan sus teorías sobre el valor-trabajo, los salarios, la tasa media de beneficio, la renta agraria y el principio de las ventajas comparativas. Esta última sentó las bases de la especialización productiva en el campo de las relaciones económicas internacionales.

En su teoría del valor, D. Ricardo establece que el valor de un producto, está dado por su costo de trabajo y supuso que en el comercio internacional el principio del costo del trabajo no dominaba el valor de cambio pues entendía que los factores de la producción eran inmóviles en dicho comercio. ¿Qué es lo que produce el intercambio entre dos países? Es decir ¿Qué le venderá y comprará el País “A” al País “B” y viceversa?. Carlos Ledesma en su libro Principios de Comercio Internacional nos propone el siguiente ejemplo:





Producción Hombre/Día

País “A”

País ”B”

Trigo (en Kg.)

6

2

Tela (en Mts)

2

6

Sin ninguna duda el País “A” exportará trigo e importará tela, porque tiene de acuerdo al criterio de A. Smith una ventaja absoluta en el trigo, mientras que el País “B” lo tiene sobre la tela. Pero supongamos que en el País “A” se mejora alguno de los factores de la producción y ahora la relación es la siguiente:







Producción Hombre/Día

País “A”

País ”B”

Trigo (en Kg.)

6

2

Tela (en Mts)

10

6

En este caso, la mano de obra en el País “A” es más eficiente y por lo tanto los salarios serán mayores. Aquí ambos países exportarán e importarán aquel producto en que cada uno tenga una ventaja comparativa. Si bien es cierto que el País “A” tiene una ventaja absoluta en los productos, le conviene especializarse en trigo e importar tela. ¿Por qué?, porque en el trigo tiene una ventaja comparativa mayor con respecto al País “B” en términos de tela y viceversa.

En consecuencia, en ausencia del comercio internacional en el País “A” pueden adquirirse 10 Mts. de tela con 6 Kgrs. de trigo mientras en el País “B” con 6 Kg. de trigo se pueden adquirir 18 Mts. de tela. Esto da una relación de precios en aislamiento para ambos mercados de 6/10 y 6/18.

Una vez abierto el comercio internacional a cualquier precio más barato de la tela que el de 10 a 6, y que se acerque lo más posible al de 18 a 6, al País “A” le convendrá dejarlo de producir e importar tela del País “B” y viceversa en el caso de este para el trigo.


De la teoría de D. Ricardo, podemos concluir que cada país se especializará en la producción de aquellos productos en los que sus costos de trabajo en aislamiento sean relativamente o comparativamente más bajos.

JEAN BAPTISTE SAY
J. B. Say, francés (1767-1852), elaboró la denominada “Ley de los Mercados”, también conocida como “ley de las salidas”, cuyas conclusiones fundamentales son las siguientes:

  • Cuanto más numerosa es la cantidad de oferentes y más grande el volumen de producción en una nación más amplia y fluida será la venta de los bienes. Dicho en otras palabras la oferta crea su propia demanda.

  • Las importaciones favorecen las exportaciones ya que solamente se pueden comprar bienes en el exterior como contrapartida de las ventas de los productos propios. O sea, la misma idea anterior aplicada al comercio internacional.

  • La promoción del consumo como medio para lograr el surgimiento de nuevos bienes no incrementa la riqueza de un país. Para que el consumo sea favorable, sólo se requiere que cumpla su función esencial: satisfacer las necesidades.


La teoría de Haberler
En su teoría Haberler dice que un producto no solamente está producido por el trabajo como lo establece D. Ricardo en su teoría del valor, sino por los restantes factores de la producción tierra y capital.

Haberler, con su teoría de costos de oportunidad indica que cantidad se tiene que dejar de producir de un bien para obtener más de otro a cambio.

Esto se puede entender más fácilmente mediante las curvas de posibilidades de producción o curva de transformación. Con esto, en lugar de indicar que el trabajo permite producir en el País “A” 6 Kg. de trigo o 10 Mts. de tela, se afirma que son todos los factores de la producción quienes pueden producir esas cantidades o cantidades intermedias.

Una curva de transformación recta indica que los costos de oportunidad son constantes, por lo que se supone que los costos por unidad de producto no varían cualquiera fuera el volumen producido. Por lo tanto la curva de oferta es elástica es decir horizontal, y cualquier curva de demanda la cortará en el mismo precio.

Suponer que los costos de producción son constantes es un absurdo. Por lo tanto, en una situación de costos crecientes (cuando el costo por unidad de producto aumente o disminuya conforme a como lo hagan las cantidades producidas) la curva de transformación es cóncava hacia el origen.

Con costos de oportunidad crecientes se produce la especialización parcial. Por esto, en el País “A” se aumentará la producción de trigo aumentando sus costos (y precios), pero simultáneamente bajarán los precios en el País “B”.

El equilibrio se logrará en un precio común al que se lo denomina relación real de intercambio (R. R. I.) y cuya determinación se analizará a continuación.

Ley de Demanda Recíproca de John S. Mill
John Stuart Mill, inglés (1806-1873), expuso varias teorías conocidas del pensamiento clásico. Entre ellas la del fondo de salarios y la del comercio internacional. Esta última concluye en afirmar que el precio relativo a que tendrá lugar el intercambio entre dos países que venden dos bienes diferentes queda determinado por los costos de producción y la demanda recíproca en ambas naciones.

Por R. R. I. se quiere significar en qué proporción los productos se intercambian unos por otros internacionalmente. Es decir la cantidad de importaciones que se obtienen a cambio de cierto volumen de exportaciones, ya sea mediante permuta, trueque o medidas en dinero constante

La pregunta que surge es ¿Dónde se fijará el precio?, J. S. Mill encontró la respuesta a través de su ley de la Demanda Recíproca.

Se establece que lo que determina el precio no es solamente el costo de producción sino la fuerza o la interacción de la demanda recíproca, es decir la intensidad de la demanda de trigo y de tela en el País A y la fuerza recíproca de la demanda del País B para los mismos productos.

El intercambio se efectuará en la proporción que determine la demanda recíproca mediante la fijación de la R.R.I. cuyos límites serán los costos de cada país en aislamiento.

Por esto, la demanda recíproca tiene que hallar un precio que haga posible que el valor total de las importaciones de cada país sea igual al valor total de sus exportaciones. Cuando los países son de distinta dimensión no interacciona la demanda recíproca sino que prevalecerá el precio del país mayor, por el contrario cuando la diferencia de dimensión entre los países no es tan importante entra en juego la ley de Mill.



Aporte de Heckscher y Ohlin
Los costos de producción en cada uno de los países en aislamiento son diferentes, y Heckscher y Ohlin lo explican por la desigualdad de cantidades y calidades relativas de los factores de producción de los mismos. Y porque además, los distintos productos requieren diferentes proporciones de recursos productivos a nivel tecnológico.

Cuanto mayor es la oferta de cualquier factor de la producción, en comparación con las ofertas de los restantes, más económico será relativamente ese factor.

Otro motivo que soporta la diferencia en los costos comparativos es que se requieren factores de producción en proporciones diferentes para cada uno de los productos. Por lo tanto, en la mayoría de los casos, algún factor de la producción o grupo de factores será preponderante por necesidad tecnológica.

Se puede, por lo manifestado decir, que un país se especializará en la producción y exportación de aquellas mercaderías que requieren para su obtención factores de la producción cuya oferta interna es relativamente abundante e importará aquellos otros que precisan de recursos productivos cuya oferta es escasa en ese país.



Economías de Escala
En determinadas industrias, mayor es la productividad a medida que aumenta la escala de producción, y esto se refleja en costos productivos medios y marginales más bajos a medida que la producción aumenta.

Cuando la producción aumenta en gran escala, lo cual puede ocurrir a nivel interno (en la propia empresa) o externo (la que genera una industria en su conjunto) necesariamente requiere de un mercado proporcionalmente ampliado.

El establecimiento de mercados ampliados como lo son las zonas de libre comercio o mercados comunes, posibilitan la producción en escala al incrementar notoriamente el tamaño de los mismos, pues el país (o la empresa) que la realizará no solo atenderá los requerimientos de la demanda interna sino también la de los restantes países agrupados.

Beneficios del Comercio Internacional
Así como la especialización dentro de una empresa o un país aumenta la eficiencia y el nivel de ingreso real, por las mismas razones la especialización internacional aumenta la eficiencia y la producción de la economía mundial.

El principal motivo de las exportaciones es el de hacer frente al pago de las importaciones, pues estas son el fin del comercio internacional y aquellos son el medio.

El exportar implica un costo social, ya que se sacrifica una parte de la producción destinada al consumo doméstico, al retraerla del mercado. Por lo tanto habrá que considerar si el sacrificio (exportaciones) es compensado con lo que se recibe a cambio (importaciones). El costo social de las importaciones equivale a las exportaciones necesarias para pagarlas, y el costo de éstas es igual sacrificio de los bienes y servicios para consumo interno.

El intercambio internacional, hace que un país pueda proveerse de mercaderías que no puede elaborar o producir, o que produce en cantidad insuficiente o que, de poder producirlas, las importa a un costo relativamente menor.

El comercio internacional hace posible que cada país posea una mayor cantidad de todos los bienes que los que podría producir en aislamiento, a una determinada cantidad de factores de la producción.

Mientras más favorables sean para sí las relaciones reales del intercambio, mayor será el beneficio para cada país que participe en el mismo. Por lo tanto, los beneficios del comercio internacional se distribuirán conforme a la intensidad y elasticidad de la demanda recíproca internacional que es la que determina dichas relaciones de intercambio.



BALANZA DE PAGOS
También llamada “Balance de Pagos”. Se puede definir como el registro, o sistema de cuentas y también los movimientos contables, que detalla y ordena las transacciones económicas y financieras de un país con el resto del mundo en un período determinado, que al igual que en el caso de la balanza comercial es de generalmente un año. En otras palabras, en la balanza de pagos se registran las operaciones entre los residentes de un país, ya sean personas físicas o jurídicas y del sector privado o del sector público.

El concepto de residente comprende, en cuanto a personas físicas, a aquellas que viven en un país permanentemente, así como las que tienen su “centro de interés” en el mismo, vivan o no en el. También se los considera como residentes a los miembros del personal diplomático y consular, las misiones oficiales y las personas que están cursando estudios o recibiendo tratamiento médico en el exterior.

En lo que se refiere a las personas ideales, son residentes el Gobierno Nacional, los gobiernos provinciales y municipales, los organismos públicos y descentralizados, las empresas del estado y las agencias y sucursales de empresas extranjeras, como también las demás empresas privadas y las entidades sin fines de lucro que tengan constituido domicilio en el país.

Los organismos internacionales se consideran como no residentes, por lo que las transacciones que con ellos se efectúan, aunque su sede se encuentre en el país.

La Balanza de Pagos no tiene saldo, y carece de saldo por utilizar el método de la partida doble. Las que sí pueden tener saldo, positivo o negativo, son cada una de las sub-balanzas o cuentas que la componen, pero la sumatoria de las mismas siempre nos dará como resultado, cero.
Balanza Corriente: es aquella cuyo saldo es la diferencia entre el ahorro y la inversión, contempla las partidas de todos los bienes y servicios y transferencias corrientes (excepto capital). Esta balanza tendrá saldo positivo cuando el ahorro es superior a la inversión o sea cuando el país haya concedido créditos al exterior y negativo cuando la inversión sea superior al ahorro, es decir, que el país ha debido tomar créditos del exterior.
Balanza Básica: es aquella que comprende la balanza corriente con más los capitales a largo plazo (más de un año).
Balanza Comercial: comprende la compra y venta de todas las mercaderías a valor FOB (según recomendación del F.M.I.), incluyendo en oportunidades las compras y ventas del oro no monetario, es decir, es la balanza que refleja las transacciones “visibles” de un país dado, y que constituyen a la vez una de las cuatro partidas con que el F.M.I. aconseja a dividir la balanza de pagos.
Balanza de servicios: comprende las transacciones invisibles que realiza un país, tales como Regalías, Patentes, Turismo, Contratos de asistencia y/o tecnología (Know How), Seguros, incluyendo asimismo a la balanza de fletes.
Balanza de Fletes: refleja las transacciones de fletes entre los residentes de un país y armadores extranjeros y armadores nacionales con residentes del resto del mundo, los combustibles, reparaciones, servicios y armamentos suministrados en el país a buques extranjeros, como los facilitados en el exterior a buques nacionales, gastos de la tripulación y pasajes internacionales.

Existen distintas maneras de presentar la Balanza de Pagos según el organismo que la utilice, y una de ellas, aunque no la más utilizada, es aquella en la cual sus principales componentes son: La Cuenta Corriente, la Cuenta Capital y la Cuenta Liquidaciones



Cuenta Corriente

Esta incluye, los Bienes, Servicios y Transferencias

Si desagregamos servicios, nos estamos refiriendo a viajes y transportes, así como a ingresos y egresos sobre inversiones extranjeras.

Transferencias, se refiere a pagos efectuados por Estados o individuos particulares en concepto de comisiones, derechos de autor, regalías, honorarios, etc., efectuados por nacionales a extranjeros, los que han tenido su origen en transacciones realizadas entre ambas partes.

De la misma manera, juega la situación inversa de extranjeros a nacionales, cuando la transferencia es por cobro.

La exportación de bienes, servicios, tecnología y transferencias recibidas, entran en esta Cuenta Corriente como créditos (+). Sucede lo contrario por el recibo de pagos por regalías, honorarios, gastos efectuados por cuenta de terceros, derechos de autor, etc., realizados por los nacionales a extranjeros, ya que juegan el mismo rol que las importaciones y figuran en esta Cuenta Corriente como débitos (-).



Cuenta de Capital
Muestra el flujo de inversiones y préstamos internacionales a corto y largo plazo.

Los movimientos internacionales se reflejan según los períodos de vencimiento –corto o largo plazo-. Los de largo plazo, se refieren a préstamos a mas de un año, incluyendo inversiones directas (puede ser en fábricas, en financiamiento de fábricas llave en mano, inversiones de bolsa, etc. y/u otro tipo de préstamos a un año o más).

A estos movimientos se los acostumbra a dividir en préstamos oficiales o particulares (los oficiales pueden ser a Bancos Oficiales para ser usados en la financiación del comercio de los países que estos representan).

Baste decir que la disminución en los activos extranjeros y los aumentos en los pasivos de la misma procedencia, representan aumentos de capital o créditos (+), porque a la postre, son pagos a recibir del exterior; por lo tanto, son débitos (-) al país.



Cuenta de Liquidaciones Oficiales
Esta mide el cambio en los pasivos líquidos y no líquidos de un país, frente a las entidades oficiales extranjeras, así como el cambio de un país durante el período en que se considera el Balance.

Debemos recordar que las reservas internacionales oficiales del país considerado, están constituidas por su oro, divisas convertibles derechos especiales de giros (DEG) y la posición neta del país en el F.M.I.

Recordemos que el pasivo en aumento de un país frente a las Entidades Oficiales Extranjeras y una disminución de las reservas internacionales, son créditos (+), mientras que la situación inversa, constituye débitos (-).

Contabilidad de Partida Doble
Cada transacción económica internacional, se incorpora como Débito o Crédito a la Balanza de Pagos del País, pero cada vez que una transacción (Débito o Crédito) es incorporada, también genera una compartida de Débito o Crédito compensatorio en alguna de las tres cuentas anteriormente analizadas, por la misma cantidad. A éste movimiento se le denomina técnicamente: contabilidad de partida doble de balance de pagos.

La Balanza de Pagos incluye también a la Balanza Comercial pues las exportaciones e importaciones representan una de las cuentas que se registran, ya que responden a operaciones comerciales entre residentes y no residentes del país.



Balanza Comercial
Es el conjunto de transacciones comerciales realizadas por un país con otros del resto del mundo, en un período determinado.

Tales transacciones están referidas a la compra y venta de mercaderías, es decir a importaciones y exportaciones efectuadas, por el país que analiza el comportamiento de tal balanza.

Su saldo será: equilibrado o nivelado, cuando el monto de M = X.

Esta situación prácticamente no se da nunca.

Cuando esto no sucede y las Importaciones son mayores que las Exportaciones, tendremos una balanza deficitaria o superávit en la situación inversa, es decir cuando las exportaciones son mayores.

Otro de los procedimientos contables para confeccionar la Balanza de Pagos es el que sugiere el F.M.I., por el que se la divide en tres rubros principales que a su vez, se subdividen en distintas partidas. Además existe un cuarto rubro que no especifica movimientos, ya que se destina a eliminar los desajustes, y se denomina “errores u omisiones”.

Los tres rubros de referencia son los siguientes:

a) Bienes y Servicios: en él se asientan las transacciones por exportaciones e importaciones, los fletes y seguros, los viajes al y del exterior, transportes diversos, servicios diversos, etc..

b) Transferencias unilaterales: estas son las que no se realizan por compensaciones, es decir, por pago de mercancías o servicios; pueden ser de carácter privado o gubernamental.

c) Capital y Oro Monetario: aquí se reflejan los movimientos que implican cambios en los activos y pasivos del país sobre el exterior, por lo que se asientan los pagos por transacciones comerciales, servicios, préstamos y cualquier otra operación financiera; las partidas que conforman este rubro corresponden al sector privado y al sector público y captan los movimientos de capitales a largo y corto plazo.

Al aplicar el principio de partida doble, el saldo del conjunto de estas transacciones financieras es igual, en valores absolutos, pero con signo contrario, al saldo de las transacciones de bienes (mercancías y servicios) y transferencias unilaterales.

La elaboración de la balanza de pagos utiliza el sistema de partida doble, por lo que de cada operación surgen dos asientos: en el crédito y en el débito de dos cuentas diferentes. En consecuencia, igual que cualquier balance, la balanza de pagos arroja sumas iguales en el crédito y en el débito, o sea en el activo y en el pasivo, por lo que no puede tener superávit ni déficit. Sin embargo, es corriente hablar de balanza de pago favorable o deficitaria. Esto es porque del movimiento de capitales surge un excedente o un déficit que se carga a las reservas, las que pueden aumentar su ocurre el primer caso, o disminuir si se presenta el segundo.


d) Errores y Omisiones: por el método de registración utilizado, la suma de los créditos debería ser igual a la de los débitos y en términos de variación de activo neto, la suma algebraica igual a cero. Ante los problemas que se presentan en la práctica para la captación integral de cada una de las transacciones realizadas, al incorporar este rubro se permite igualar débitos y créditos.

UBICACIÓN DEL SECTOR EXTERNO
Es nuestra intención señalar, aunque brevemente, algunas de las variables que revisten fundamental importancia en el desarrollo económico de los países.

Sin pretender acotar el tema que nos ocupa, podemos afirmar que la migración internacional de los factores de la producción, el volumen y composición del comercio exterior de los distintos países, las relaciones reales de intercambio y el sistema de pago internacionales, desempeñan roles vitales en el desarrollo intensivo y extensivo de las naciones.

Si bien el comercio exterior de un país está constituido por importaciones y exportaciones, el sector de exportación puede considerarse como un sector clave propulsivo del desarrollo, esto se fundamenta en lo siguiente:

a) Amplía el mercado de bienes, ya que las industrias que comercializan sus productos en el exterior crecerán a un ritmo más acelerado que si vendieran los mismos en el mercado interno.

b) Promueve el crecimiento de las industrias de exportación, evitándose la inversión de capital propio para obras de infraestructura, gastos de servicio y otros, necesarios en la comercialización interna de los productos.

c) Las exportaciones generan demanda efectiva externa, que se traduce en un incremento de la demanda interior de un país.

La magnitud de la influencia del sector externo varía conforme a los países, originando en muchos casos que sus industrias adquieran relevancia a la luz de los mercados exteriores. Son numerosos los ejemplos que se podrían citar, entre ellos el caso de Gran Bretaña, que en período de 1870-1913, sus exportaciones textiles alcanzaron tal importancia cuantitativa, coadyuvando así en grado sumo al desarrollo alcanzado.

La conquista de mercados en diferentes puntos del orbe, le permitió colocar una cuantiosa producción, la cual hubiese sido excesiva para el mercado interno solamente.

El saldo que arrojó el vertiginoso incremento de las exportaciones, fue la posibilidad de abaratar los métodos de producción y aumentar el capital, provocándose una expansión de las ventas en el mercado interno. El desarrollo industrial también trajo aparejado una movilidad del factor trabajo y la redistribución de la población urbana y rural.

Todos estos aspectos desencadenaron efectos multiplicadores adicionales, como el aumento de a renta, favoreciéndose la inversión en otras industrias, gastos de capital, transportes, construcción, etc.

Para enfatizar la importancia que reviste el sector externo en el desarrollo de un país, decimos que la retracción en el ritmo de expansión industrial que Gran Bretaña sufrió en las últimas décadas del siglo XIX, fue motivado principalmente por una declinación de sus exportaciones.

De lo expuesto deducimos, que a menos que no se incremente el gasto público, el nivel de consumo, o la inversión interna, una reducción de las exportaciones provocará un retardo en el ritmo de desarrollo intensivo de la economía de un país. Esto debe ser evitado mediante la implementación de políticas adecuadas, que permitan la expansión del sector y el mantenimiento de una posición competitiva en los mercados internacionales.




Breve Reseña de los Antecedentes Jurídicos / Históricos del Comercio Exterior Argentino

Podemos distinguir períodos bien definidos respecto a las medidas más sobresalientes dictadas por la autoridad del Estado en la evolución cronológica de nuestro comercio exterior.

Pero nos referimos únicamente a lo acaecido en esta materia en las tres últimas décadas, destacando en ellas los hechos más importantes.
Ley Nº 810 de 1876 –Ordenanzas de Aduana, que comenzó a regir desde el 01.01.1887 y fue la legislación del fondo en materia aduanera, vigente hasta el 24.09.81, fecha en que entró en varias modificaciones, casi siempre de carácter formal, adecuándola a los tiempos. (A.D.L.A Tº 1).
Ley Nº 11.250: Establece el arancel consular por la intervención en toda la documentación en que se afecte con destino al comercio exterior y otras. (1923).
Ley Nº 11.281: Conocida también como Ley de Aduana, que con diferentes modificaciones, rigió hasta el 24.09.81, fecha en que entró en vigencia el Código Aduanero Argentino (1923).
Ley Nº 12.155: Creando el B.C.R.A. (1935) y sus correlativas

Ley Nº 12.156: Conocida como Ley de Bancos.

Ley Nº 12.160: Organización del B.C.R.A.

Decreto Nº 108.295/37: Creando la Superintendencia de Seguros.
Decreto Nº 15.345/46: Crea el instituto mixto Argentino de Reaseguros, cuyos considerandos respecto del controlador de las divisas provenientes del comercio exterior, son muy vigorosos.
Decreto Nº 15.350.46: creando el Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI), de tan controvertidos resultados.
Ley Nº 12.988: ratificando y modificando el Decreto Nº 15.345/46 (1947).
Ley Nº 13.000: reglamentaria de la profesión de Despachantes de Aduana. (1947).
Ley Nº 14.121: creando el Ministerio de Asuntos Económicos y cambiando la denominación del Ministerio Secretaría de Estado de Economía, por el Ministerio Secretaría de Estado de Comercio Exterior (1952).
Ley Nº 14.303: ratifica el tratado de Montevideo creando la Asociación Latino Americana de Libre Comercio (ALALC) (1960).
Ley Nº 17.325 del 28.06.67, deroga la Ley 13.000 Reglamentaria de la Profesión de Despachantes de Aduana, establece nuevas normas. Nada dice respecto de la anterior, en cuanto a la carrera universitaria que ésta ordenaba.
Ley Nº 18.250: Obligatoriedad de transportar en buque de bandera nacional, toda la importación con destino al Estado, extensiva al sector particular en casos de que sus importaciones gocen de franquicias aduaneras y/o tratamientos arancelarios especiales. (1969).
Ley Nº 19.877, modificatoria de la anterior. (1972).
Decreto Nº 6942/72. Sustitución del Decreto Nº 5030/69 reglamentando la Ley Nº 18.250, derogada por el Decreto Nº 2284/91.
Decreto Nº 2284/91 del 30.10.91, publicado B.0.01.11 desregulando el comercio exterior argentino.


Argentina en el Comercio Internacional

El comportamiento de nuestro Sector Externo durante la década del ´80 respondía más bien a un esquema de complementariedad del mercado interno, que a una verdadera estrategia de ingreso a los mercados internacionales.

Estos años se caracterizaron por la caída de los precios de los productos agropecuarios de los mercados internacionales, con el conocido deterioro de los términos de intercambio que para el período 1985-1991 fue un 19% del PBI, acumulativo. La tendencia regresiva que venía que venía observándose se revirtió a partir del año 1991, con un aumento del 8,9% y en 1992 con un incremento del 8,7% continuando en los años subsiguientes con esta tendencia.

Uno de los motivos constituyó la instrumentación de cambios estructurales de envergadura en nuestro comercio exterior: el lanzamiento de la Ley de Reforma del Estado en agosto de 1989 persiguió una reducción del déficit público, instrumentando un plan integral de privatizaciones de todas las empresas estatales y una reforma sustancial de la Administración Nacional. Asimismo, la desregulación alcanzo al comercio interior, los servicios profesionales, seguros, comercio exterior, inversiones nacionales y extranjeras y transacciones en los mercados financieros y de capitales.

Por su parte, la Ley de Convertibilidad de abril de 1992 coadyuvó a orientar el curso de la macroeconomía al disponer un reordenamiento integral de las finanzas nacionales y recuperar la solvencia fiscal y monetaria.

A comienzos de los años ´80, Argentina exportaba tan sólo en 11,1% de su PBI. Luego mediante programas de promoción de exportación puestos en práctica a partir del advenimiento de la democracia, este porcentual se vio incrementado hacia 1989-1990 a un 21% de PBI.

En este contexto, desde 1991 en adelante, un sostenido crecimiento en las exportaciones argentinas se ha venido observando, con un marcado dinamismo de la manufacturas de origen industrial.

Si analizamos la evolución de las exportaciones argentinas, se observa que para el año 1994 las manufacturas de origen industrial representaron un 29,16% del total, presentándose como el elemento más dinámico de las exportaciones. Entre los principales sectores que integran el rubro se encuentran los metales comunes y sus manufacturas, los materiales de transporte y las maquinarias, aparatos y material eléctrico, que conforman el 59,2% de las mercaderías de origen industrial (MOI).

Para el año 1995, las MOI han alcanzado niveles superiores a los 5.900 millones de dólares, constituyendo un récord histórico. En lo relativo con su participación en la canasta de exportaciones, las MOI representaron un 30% del total.

Durante el año 1994, la mayor concentración de las exportaciones se daba en la región pampeana, representando un 75% del total de las exportaciones nacionales. En términos de participación regional le siguen en importancia la Patagonia, el NOA, Cuyo y el NEA. Sin embargo, la región más dinámica durante el año mencionado fue la Patagonia, seguida de Cuyo, mostrando un crecimiento del 63%. Realizando un análisis por provincias para los últimos años, entre 1988 y 1994, vemos que Neuquén elevó el nivel de sus exportaciones en 924% para el período bajo análisis, Tierra del Fuego lo hizo en 884% y La Rioja en 687%. El resto de las provincias, a excepción de Entre Ríos que presentó niveles decrecientes, incrementó significativamente su nivel de exportaciones.




El Comercio Exterior Argentino por Regiones

Realizando un sintético análisis de la estructura del comercio exterior argentino para los años 1993 y 1994, se observó un marcado incremento en las exportaciones acompañado por un muy importante aumento en el nivel de importaciones. Estas se disminuyeron drásticamente luego de la devaluación y salida de la convertibilidad el 06.01.2002.

Durante el año1995, la economía Argentina registró un leve crecimiento, que se reflejó en una tasa sensiblemente inferior a la alcanzada para igual período en 1994. una importante contracción en las ventas internas se contrastaron con un significativo aumento en las exportaciones, que a partir de ese año comenzaron a disminuir.

En lo referente a la composición por rubros del aumento de las exportaciones nacionales en 1995, el 67% está constituido por productos primarios, alimentos y combustibles y los 33% restantes por manufacturas industriales, en especial siderurgia, químicos y textiles. Los productos primarios en general (cereales, fibras de algodón y pescados) y las manufacturas de origen agropecuario (frutas seca, productos lácteos, grasas y aceites) registraron la tendencia ascendente más significativa, en especia en lo referidos a los países del MERCOSUR.

La evolución de las relaciones comerciales de Argentina con el MERCOSUR será analizada en el capítulo II al estudiar los procesos de integración en América Latina.

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