Antropología biológica y física, y evolución humana dr. Michael J. Walker




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Monos

Información básica

Los monos pertenecen al suborden Anthropoidea junto con los simios antropomorfos (hilobátidos y póngidos) y el Hombre. Pertenecen a los Haploorrhini, junto con el prosimio Tarsiuss.


Los monos muestran el hábito locomotor cuadrúpedo: andan a gatas, pisando con la palma de la mano abierta. También practican la braquiación, especialmente los monos de tamaño y peso menores. La braquiación consiste en tirarse por el brazo colgante de una rama mediante fuerte contracción de la musculatura del ombro.
A diferencia de los simios antropomorfos y nosotros, todos los monos tienen cola pero solamente ciertas especies americanas la tienen prensil.

Todos los monos tienen cinco dedos en mano y pie, pulgar y dedo gordo oponibles, agarran tanto con poder como con precisión, y se mueven con gran habilidad en el hábitat arbóreo selvático.


Los monos ingieren más material vegetal que animal, ya que su mayor tamaño respecto al de los prosimios exige un incremento no lineal de metabolitos.También pueden comer insectos, huevos, lagartijos, etc..
La superficie oclusal de los molares de los monos es característicamente cuadrada con cuatro cúspides alineadas en dos filas paralelas (forma bilofodóntica). Esto facilita la identificación de mono de Primates fósiles.
Monos cercopitecoideos fósiles

Los yacimientos africanos del Mioceno, ricos en los antepasados de los simios antropomorfos, contienen pocos monos, y los monos cercopitecoideos no llegan a ser realmente abundantes en el registro fósil hasta el Plioceno, hace unos 5 MA. Como los monos actuales, los del Neógeno reciente muestran un neurocráneo relativamente mayor que el esplancnocráneo, con respecto a la relación en los Prosimii, con aumento del aparato visual y disminución del olfatorio.


Ceboidea y Cercopithecoidea

Los monos americanos forman la superfamilia de los Ceboidea y los del Mundo Viejo la de los Cercopithecoidea.


Algunos autores denominan los monos americanos como "Platyrrhini" o platirrinos (narices abren hacia los lados) y los cercopitécidos y simios antropomorfos como "Catarrhini" o catarrinos (narices aguileños que abren hacia abajo). Esta terminología es desaconsejable porque tiende a causar confusión con la más importante separación entre Strepsorrhini (rinario mocoso nasopaladar) y Haplorrhini (labio superior epidérmico entre nariz y boca).
En el Mundo Viejo, la superfamilia Cercopithecoidea recoge todos los monos catarrinos actuales, que tienen dos premolares permanentes y tres molares (la superfamilia contiene una sola familia actual, Cercopithecidae, separada en dos subfamilias, Cercopithecinae y Colobinae). Por otra parte, la superfamiliia Ceboidea del Nuevo Mundo, que recoge todos los monos platirrinos, retiene 3 premolares, y aunque la familia Cebidae tiene 3 molares, la familia Callithricidae tiene sólo 2 molares y también ofrece la peculiaridad de ofrecer garras en vez de uñas en todos los dedos salvo los dedos gordos.
Crecimiento, comportamiento e inteligencia

Los monos son Primates más grandes y más inteligentes que los Prosimii. La proporción del ciclo vital ocupada por el crecimiento y desarrollo es el 26% en los monos (en el Hombre es apenas mayor), frente al 14% en los prosimios.


En los babuinos las hembras están sexualmente maduras a la edad de tres años y medio, los machos entre los cuatro y seis años, y tanto la gestación como la lactación duran aproximadamente seis meses.
Los monos normalmente forman tropas estructuradas. Las relaciones jerárquicas suelen ser gobernadas por el dominio de un macho mayor que puede tener acceso privilegiado a las hembras siempre en cuando otro macho no le venza en pelea.
Muchas especies de monos muestran un grado acusado de dimorfismo sexual, que va mucho más allá de la muestra de rasgos sexuales epigénicos humanos. Dicho dimorfismo puede afectar el tamaño y la forma esqueléticos -a menudo los dientes caninos son grandes en los machos y empleados para escarmentar otros animales demás de compañeros de tropa en la pelea-. Diferencias de color del pelaje entre los sexos puede ser otro aspecto de diformismo e implica la visión en color de dichas especies.
El tamaño de la tropa, y del área geográfica explotada por la misma, varían no sólo entre las distintas especies sino intraespecíficamente incluso, a veces en relación con la incidencia de los recursos vegetales y de la estacionalidad de las mismas. La densidad geográfica que corresponde a una tropa suele superar con creces la de una manada de carnívoros.
La tropa puede mover tanto por los árboles -haciendo nidos en ellos para dormir- como por claros de la selva. Algunas especies de morfología grande, como son algunos babuinos (por ejemplo, los gelada), se han adaptado a la sabana africana aunque pueden trepar cortados de montaña en búsqueda de lugares seguros para dormir de difícil acceso por depredadores.
Normalmente las hembras gestantes o lactantes ocupan un lugar céntrico en la tropa. Las crías se agarran durante varias semanas al pelaje de la madre que tiene que llevarlas mientras busque comida. Las relaciones tactiles entre los monos, tanto intra como intergeneracionales, son especialmente importante en el desarrollo de respuestas complejas al entorno. Se limpian la piel uno a otro.
Enfrentados por un leopardo, los babuinos machos mayores pegan saltos para escarmentarle mientras que las hembras y crías huyan. Cuando una hembra enferma con su cría se encuentra incapaz de seguir el ritmo de la marcha de la tropa, un babuino macho mayor se separa de la misma para acompañarles. Tropas distintas pueden compartir un charco de agua pacíficamente y bandas pertenecientes a tropas distintas pueden mantenerse a la vista sin mostrar agresividad.
En un parque cinegético japonés, un macaque llevó un boniato a la orilla del mar para lavarlo antes de comerlo y su inusual comportamiento fue copiado por otros miembros de la tropa hasta que ahora las generaciones nuevas lo hacen con toda normalidad. Es decir, los monos son capaces de aprender comportamientos raros y novedosos, y de copiarlos a nivel de colectivo. Hace más de cincuenta años fue demostrado que un estímulo importante en experimentos del aprendizaje de un mono es aportado por la presencia de otro mono. También fue descubierto que graves desordenes -incluso irreversibles- del comportamiento suceden si crías de monos sean separadas de sus madres y presentadas con muñecos de monos en lugar de la madre.
Investigaciones muy recientes demuestran que monos en cautiverio pueden llegar a ser capaces de distinguir entre diferentes números de objetos desde 1 hasta 9, sin equivocarse. Desde hace años se sabe que los recién nacidos humanos ya son capaces de distinguir entre la presencia de uno y dos objetos, lo que sugiere un aspecto congénito de la organización cerebral humana.
Los simios antropomorfos: 1. Aspectos teóricos

Clasificación

El suborden Anthropoidea se separa en "platirrinos" (narices dirigidas a los lados) que son los monos americanos Ceboidea, y “catarrinos" (narices aguileñas dirigidas hacia abajo) que son los monos del Mundo Viejo o Cercopithecoidea y los Hominoidea que son los grandes simios y el hombre.


La superfamilia de Hominoidea se separa en dos o tres familias según los gustos: Hominidae (Homo), Pongidae (Gorilla, Pan y Pongo) y Hylobatidae (Hylobates y Symphalangus). Por otra parte, hay una tendencia cada vez mayor de asignar Homo, Gorilla, Pan y Pongo a una familia Hominidae que se separa en dos subfamilias de Pongininae (Pongo) y Homininae (Homo, Gorilla, Pan), con la separación de esta última en dos tribus de Panini (Gorilla, Pan) y Hominini (Homo).
Clasificación frente a apareamiento

Tanto las especies contenidas en muchos de estos géneros, como los mismos géneros hilobátidos (véase Robert Martin Primate origins and evolution, 1990, pág. 573), no admiten definiciones absolutas, ya que se puede contrastar las definiciones por criterios zoológicos de campo (aspecto morfológico y delimitación geográfica o ecológica de agrupaciones apareadoras normalmente excluyentes) con criterios conformados por la genética reproductora kariotipológica y la investigación del comportamiento (que indican cierta fluidez interdemográfica que aconseja prudencia antes de inferir la exclusividad reproductora absoluta). En el caso de las seis especies repartidas entre los géneros de Hylobates y Symphalangus el proceso de evolución cromosómica implica translocaciones e inversiones de segmentos cromosómicos que no siempre impide el entrecruzamiento, por lo que se supone que el mensaje codificado en el ADN de los genes llevados por las cromosomas es fundamentalmente compatible.


Esta apreciación se hace extensa, además, a los monos, puesto que afecta a las especies de guenones de la sabana africana con bosque aislado, que son el tota o grivet, Cercopithecus aethiops, en relación con el mono verde, Cercopithecus sabaeus, (cf. John Buettner-Janusch, Antropología Física, 1979, pág. 51), asimismo a los babuinos del papión sagrado (Papio hamadryas) en relación con el papión perruno (Papio anubis) en Etiopía (Adolf Schultz, Los Primates, 1979, pág. 275). El entrecruzamiento de especies definidas por criterios zoológico-morfológicos y ecológico-demográficos ha sido demostrado en las condiciones naturales y silvestres de las especies mencionadas.
La importancia de efectos kariotípicos en la evolución de especies está en la posibilidad de aumento de la homocigosidad del prógene de un macho y una hembra cuando ambos sean portadores de una translocación o inversión cromosómica infrecuente. Dicho efecto es muy diferente al del aumento de la heterogeneidad producida por mutaciones aleatorias en el ADN de genes aislados portados en las cromosomas, que es la base de la variación intraespecífica sobre la que actúa la selección natural para polimorfismos adaptativos.
Distribución geográfica

Los póngidos se encuentran en Africa ecuatorial (Gorilla y Pan) desde el valle de la Gran Hendidura Occidental hasta el Océano Atlántico, y en Indonesia (Pongo) en las islas de Borneo y Sumatra. Los hilobátidos se encuentran en el Sureste de Asia continental (Malasia, Tailandia, Cambodia, Vietnám, Birmania).

Por otra parte, la distribución del registro fósil de los antepasados de los actuales simios antropomorfas ofrece un panorama mucho más amplio al incluirse no sólo la totalidad de Africa sino también Europa, Turquía, Pakistán, la India y China. La separación geográfica entre los géneros actuales es consecuencia del efecto de la combinación del progresivo enfriamiento global, y la progresiva secación subtropical desde la época del Mioceno, responsable tanto de la contracción hacia latitudes ecuatoriales de la selva tropical como de la ruptura de la continuidad de la misma por los desiertos africanos y asiáticos. Además, en el caso del archipiélago de Indonesia, otro factor aislante del orangután ha sido el ascenso del nivel marino después del último período glacial con la consiguiente inundación de la plataforma continental que la unía con el continente vecino.
Aislamiento de los simios antropomorfos: evolución simpátrica, alopátrica, parapátrica y estasipátrica, la "evolución recombinatoria reticulada"

El aislamiento ecológico de los actuales simios debe ser considerado como factor de incidencia decisiva en esa especiación reciente definible según criterios zoológicos y ecológico-demográficos. Su evolución ha avanzado siguiendo unas trayectorias muy distintas a la humana que, a diferencia de éstas, ha escapado de los confines de un nicho ecológico en vías de disminución, hasta cubrir la faz del planeta. La indefinición, bien de algunas especies bien de géneros, debería ser atribuída, al menos en gran parte, a la velocidad con la que la selección natural viene repercutiendo en la evolución de los simios. Cómputos basados en la diferencia del ADN mitocondrial del bonobo (chimpancé pigmeo, Pan paniscus) respecto al del chimpancé común (Pan troglodytes) apuntan hacia la divergencia de dichas especies hace menos de 1.5 MA.


El comportamiento extremadamente complejo de los simios también debe incidir en la configuración de agrupaciones de apareamiento ("demes"), quizás por aportar cierta tendencia excluyente aunque no con total exclusividad.
La posibilidad del establecimiento de nuevas especies o, al menos, variedades politípicas diferenciadas de una sola, por mecanismos potenciadores del aumento de la homocigosidad, ofrece una perspectiva en la evolución muy distinta a la que supone el predominio de la selección de polimorfismos adaptativos. A las trayectorias evolutivas clásicas de la especiación -consideradas por una antinomia reduccionista como solamente simpátrica o alopátrica (simpátrida o alopátrida)- hay que añadir posibilidades de trayectorias anastomóticas parapátricas y estasipátricas (parapátridas y estasipátridas).
"Simpátrica" o “simpátrida” implica la evolución en la misma patria (o área geográfica) y "alopátrica" o “alopátrida” la en patrias separadas. Es decir, la evolución simpátrica se considera, tradicionalmente, como "anagenética" o cronológicamente lineal en una zona geográfica sujeta a cambios ecológicos, mientras que la evolución alopátrica se considera, tradicionalmente, como divergente mediante una irradiación adaptativa causada por emigraciones hacia algunos hábitat nuevos.
La evolución "estasipátrica" o “estasipátrida” (M. J. D. White Modes of speciation, San Francisco, W.H. Freeman, 1978) y la evolución "parapátrica" o “parapátrida” (véase Colin Groves, A new theory of primate and human evolution, Oxford University Press, 1989) admiten procesos anastomóticos entre poblaciones discretas politípicas de una especie que se encuentran en situación geográfica solapada. Es como si fueran especies "sibling" o "gemelas" con posibilidad de reversión. El concepto -especialmente en cuanto se refiere a translocaciones o inversiones cromosómicas- se arranca de Sir Julian Huxley que ya en la década de los cincuenta hablaba de la posibilidad, máxime en la evolución de los Hominini, de una "evolución recombinatoria reticulada". Este concepto es favorecido por el mundialmente famoso paleoantropólogo y anatomista surafricano Phillip Tobias.
Los simios antropomorfos: 2. Especies actuales y sus antepasados

Familia Hylobatidae:

2 géneros: Hylobates (gibones) y Symphalangus (siamang). Sureste de Asia continental.


Los brazos son mucho más largos que las piernas. Son braquiadores par excelencia. También agarran y saltan, y son capaces de tomar unos pocos pasos de forma bípeda. Normalmente los gibones forman familias de dos adultos (macho y hembra) más criaturas. Duermen en los árboles de la selva tropical. Emiten vocalizaciones de gran complejidad y definición sexual. Los machos son peleadores, especialmente si uno pisa el territorio de otro que lo defiende con gran fuerza. También son muy juguetones. Son vegetarianos. Son animales relativamente pequeños, de tamaño de monos grandes.
Sus antepasados se reconocen en fósiles del Oligoceno egipcio (por ejemplo, Aeolopithecus). Los análisis comparativos de inmunología, aminoácidos de proteínas, enumeración y zonación cromosómica, y secuencias del DNA, separan los gibones y siamang de los demás póngidos y del hombre.
Familia Hominidae, Subfamilia Pongininae:

Pongo pygmaeus (orangután: Indonesia) es un pacífico vegetariano. Se califica de "cuadrúmano" por ser habilidoso con manos y pies. El modo locomotor es igual al de los gibones. Duermen en nidos en los árboles. Viven en familias aisladas. En cautiverio un orangután observó como su amo fabricaba una lasca de sílex e imitó la fabricación de una para poder luego cortar el hilo para abrir la puerta de una jaula que contenía comida apatecible. Son inteligentes. Son animales grandes y los machos pueden pesar fácilmente 70 kilos.El orangután está más lejos del hombre moderno que el chimpancé o gorila en cuanto a la inmunología comparativa, las secuencias de aminoácidos de proteínas, la zonación cromosómica, y las secuencias del DNA.
Familia Hominidae, Subfamilia Homininae, Tribu Panini:

1. Gorilla gorila es igualmente grande. Muchos primatólogos dividen Gorilla gorila en dos o tres subespecies, en parte conformadas por la actual separación geográfica entre los gorila de la selva tropical de alta montaña (de 1.500 a 3.000 m sobre el nivel del mar) en la cordillera N-S que separa la Gran Hendedura de la cuenca del río Congo y los gorila de la selva tropical de llanura en zonas más al Oeste de Africa.


Los gorila viven en grupos de entre 2 y 20 individuos, normalmente con más hembras adultas que machos adultos. Las hembras alcanzan la madurez reproductora y sexual sobre los 6 a 7 años de edad, los machos sobre los 9 años. Las criaturas se quedan muy juntas a la madre durante los tres primeros años de vida. Cada hembra reproductora da luz sólo cada 4 años.
Los gorila comen frutas y hojas suculentas. Los grandes adultos viven en tierra y andan a gatas con la peculiaridad de que lo hacen con la mano hecha un puño, bien para ayudarles a arrastrase por el ramaje caído de la selva o quizás en relación con la postura de la mano en la braquiación de la que son capaces los gorila menores. Los gorila suben los árboles para sentarse, comer, descansar, y dormir en nidos. Nunca toman más que unos pocos pasos de forma bípeda, y cuando lo hacen acaban cayéndose al suelo.
El grupo puede habitar un territorio de hasta 25 km de diámetro pero suele pasar semanas enteras en un sector reducido del mismo. Los territorios de grupos vecinos pueden solaparse sin que haya tensión alguna entre grupos de gorila viéndose unos a otros. Los gorila son vegetarianos pero sus andanzas no siempre se determinan por la presencia de recursos comestibles, ya que a veces parecen más bien azarosas. El comportamiento social es complejo, conformado por gestos y vocalizaciones variados. Así, pues, un macho inmóvil puede significar a los demás gorila que está dispuesto a llevar el grupo a otro lugar, porque ellos congregan a su alrededor en anticipación del éxodo. El juego es importante y también lo es el contacto entre madre y criaturas de la limpieza del pelaje.
No obstante, es un error pensar que los gorila son siempre tan pacíficos como se les pintan en el libro y largometraje de Dian Fossey de "Gorilas en la niebla". Un macho adulto puede atacar y matar las criaturas de una hembra adulta para quedarse con ella. Posiblemente la cuarta parte de todas las muertes de criaturas del gorila es causada así. Por otra parte los adultos jóvenes de ambos sexos se separan del grupo y andan en solitario, a veces durante años, hasta que encuentran la pareja. Es menos frecuente en los gorila la agresividad contra adultos encontrados en solitario que la es en los chimpancé. Ocasionalmente, dos adultos machos se enfrentan pero el comportamiento es más bien amenazador y atemorizador que violento.
2. Pan tiene dos especies: el chimpancé común (Pan troglodytes), posiblemente divisible en dos o tres subespecies según su dispersión geográfica desde la Gran Hendidura Occidental y Africa Occidental ecuatorial, y el bonobo (Pan paniscus) -a veces denominado "chimpancé pigmeo o enano", aunque no es más pequeño que el chimpancé común -que se encuentra sólo en la República Democrática del Congo (Zaïre) entre los ríos Zaïre y Kasai. El bonobo se separa del chimpancé común morfológicamente por tener la caja torácica más estrecha, las extremidades más largas, los dientes más pequeños, y diferencias de pelaje, además de genéticamente en las secuencias del ADN -del que se ha desprendido la inferencia de una separación entre los dos linajes hace tan sóloun millón y medio de años-.
Los chimpancé viven en tropas de hasta una treintena de individuos. Las tropas muestran a menudo inestabilidad por el intercambio de individuos con otras. Las divisiones dentro de las tropas también ofrecen una gama variable, desde las de adultos de ambos sexos con su prógene inmaduro hasta las de sólo madres con criaturas o sólo adultos machos. Las hembras logran la madurez sexual reproductora sobre los 9 años de edad,los machos sobre los 7 a 8 años. Las madres llevan las criaturas hasta que éstas tengan casi tres años de edad.
La extensión del territorio de la tropa suele conformarse por la abundancia estacional de diferentes frutas y hojas suculentas de la selva tropical o sabana aforestada ecuatorial. En circunstancias medioambientales anormales los chimpancés pueden acosar y matar otro pequeño animal, por ejemplo un mono, despedezarlo, y comerlo. Más frecuentemente, comen insectos, huevos, pequeños reptiles, etc.. Los chimpancés utilizan objetos. Por ejemplo, pueden introducir palos en hormigueras para extraer hormigas que comen del palo como si fuesen "pinchos morunos". También pueden introducir hojas en cavidades de árboles rellenadas de agua por la lluvia, y las exprimen en la boca como si fuesen una "esponja". Jordi Pí y Sabater ha observado en Guinea Occidental que los chimpancé pelan palos grandes e incluso los utilizan para amenazar a felinos feroces desde una postura bípeda (se dice que los felinos se inhiben ante cualquier animal erguido encima de ellos) o para sacudir árboles frutales para hacer caer la fruta. Los chimpancé suelen llevar la comida -e incluso bloques de sal- a lugares comunes donde es repartido y comido. Semejante reparto no existe entre los carnívoros sociales (por ejemplo, lobos). Los chimpancé no comen carroña e incluso si un pedazo de carne se le cae a un chimpancé no es recogido. Los chimpancé pueden tomar hasta unos treinta pasos de forma bípeda, máxime cuando llevan comida a repartir, aunque no pueden aguantar el hábito locomotor bípedo mucho más. Normalmente andan a gatas con la mano hecha un puño y los de menor peso son braquiadores expertos. Todos los chimpancé hacen nidos en los árboles y suben a ellos para dormir.
El comportamiento es de singular complejidad. En la selva realizan una gran diversidad de gestos y mas de una veintena de vocalizaciones diferentes que, sin embargo, suelen acompañar gestos determinados, similar al caso del gorila. En cautiverio, ha sido posible comunicar con algunos chimpancé mediante los gestos del lenguaje utilizado con sordomudos humanos e incluso a través de tacos de distintos colores y formas manejados por ellos no sólo para indicar objetos concretos quitados de su campo visual, sino, además, ciertas relaciones sintácticas posibles entre los objetos memorizados en frases de sentido completo e incluso preguntas y bromas a sus entrenedores humanos. En la selva, el juego y contacto físico de la limpieza del pelaje -incluso practicado entre machos maduros- conforman el comportamiento social.
Contrariamente a lo que se opinaba en generaciones anteriores de primatólogos, en las últimas décadas la agresividad entre sí de los chimpancé es un hecho, sino frecuente, al menos bien documentado por observaciones realizadas en la selva. Las víctimas suelen ser machos andando en solitario o criaturas de hembras sin acompañante maduro que pueden ser canibalizadas incluso por machos agresivos. También se conoce el caso de una hembra madura que mató varias criaturas de otras hembras. Ataques perpetrados contra una tropa por machos de otra pueden acabar en la matanza de adultos y criaturas.
Consideraciones neuroanatómicas y neurobiológicas: coeficiente de encefalización y alometría

Tan voluminosa es la bibliografía moderna sobre estos aspectos que es demasiado fácil perder la vista clara del árbol de los que inciden directamente en la Evolución Humana, cuando el alumno se halla frente al inmenso bosque, conformado por los miles y miles de investigaciones sobre la conducta, etología, neurobiología y las neurociencias que han tomado diferentes Primates como sujeto desde el comienzo del siglo XX.


Es difícil recomendar manuales y libros que sean a la vez amenos, completos y enfocados prioritariamente hacia la Evolución Humana en vez de la Primatología en general, porque suelen pasar de puntillas sobre la evolución divergente de diferentes taxones de Primates en clave paleoneurobiológica o paleoetológica, especialmente de los Anthropoidea desde el Neógeno –la gran mayoría de las publicaciones ofrece una visión estática de taxones vivientes y se limitan a comparar o contarstarlos, sin entrar en contrastadas discusiones críticas sobre la evolución de las diferencias y sus posibles repercusiones en taxones fósiles-.
A grandes rasgos, parece ser aceptable la inferencia de investigaciones, sobre diferentes especies de monos actuales, que existe una relación inversa entre la proporción del cerebro y el aparato digestivo, con respecto a la masa global del cuerpo, de especies que comen alimentos de alto contenido bioenérgetico (p.ej. frutas) y tienen el cerebro relativamente más grande (y su conducta implica mayores desplazamientos para buscarlos), y especies que comen alimento de menor contenido bioenérgentico (p.ej. hojas) que tienen las vías digestivas relativamente grandes respecto al cerebro (y cuyos desplazamientos son menores). Es verosímil aceptar que el cerebro más grande permite actividades complejas. Pero el coste para el antropoideo está en la imposibilidad de mantener grandes, a la vez, a dos sistemas que consumen mucha energía metabólica: cerebro y aparato digestivo –uno debe ceder- (“hipótesis de tejidos costosos”: véanse L. Aiello y P. Wheeler, “The expensive tissue hypothesis”, Current anthropology vol. 36, pág. 199 a 211, 1995). Si ahora consideramos una especie omnívora, como el Hombre, las proporciones relativas favorecen al cerebro de manera muy grande, respecto a especies herbívoras y frugívoras como son los Panini. Esta hipótesis del gran coste del cerebro mayor fue desarrollada sobre la base de otras investigaciones anteriores que indicaban que taxones carnívoros u omnívoros suelen tener un cerebro mayor y actividad más compleja que herbívoros (por ejemplo, diferentes géneros de una misma familia).
La disección anatómica de muchos animales permite la determinación empírica del valor medio para la proporción del cerebro a la masa corporal en una especie. Se puede comparar los respectivos valores de distintas especies de un género (o incluso de distintos géneros de una familia). De los diferentes valores empíricos que corresponden a las diferentes especies de un género, se desprenden expresiones empíricas para definir el “coeficiente de encefalización” (CE) para el género. La relación suele estar lejos de ofrecer una correspondencia lineal cuando se comparan diferentes especies, y esta “no linealidad” es un ejemplo del importante fenómeno de la Anatomía Comparativa llamado “alometría”.
Hay muchas expresiones para ofrecer el CE pero una de uso muy extendido, especialmente en la Primatología y Antropología Física tiene la forma de:

CE = peso cerebral observado .

peso cerebral esperado =a.(peso corporal)b

que puede expresarse en forma logarítmica: CE = a. log(peso corporal) + log b


En Homo sapiens actual los valores del constante a y exponente b corresponden a los ofrecidos a continuación en la expresión para el CE de H. sapiens, que pone de relieve que entre los Hominoidea actuales, los seres humanos tenemos el valor escalar de alometría más elevado para la relación entre la masa cerebral y corporal:

CE = peso cerebral observado .

peso cerebral esperado =1,77 x (peso corporal)0,76

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